Los ritmos de vida han cambiado. Ahora los noviazgos duran 7 años hasta que eres capaz de poder permitirte pedirle al banco que te preste un piso. Y eso con suerte de tener pareja y poder dividir los gastos. Si no te puedes dar con un canto en los dientes si encuentras un piso compartido.
Todo eso afecta a nuestra evolución como personas y nuestra relación con la sociedad. La madurez se retrasa. Las agencias de viajes hacen su agosto 12 meses al año. Las carreteras se inundan, los viernes con gente que escapa de la realidad, y los domingos con embriagadora melancolía por la vuelta a la rutina. La edad media para empezar a pensar en tener un hijo supera la treintena. El número medio de hijos varía entre 1 y 1,5.
Las antiguas mentalidades no tienen sentido hoy en día. Las madres buscan en sus hijas la moralidad de lo que ellas vivieron pero ¿cómo vas comparar algo que ya no se parece en nada? ¿Se imaginaban ellas diciéndoles a sus hijas de 24 años: no me gusta que te vayas con tu novio sola todo el fin de semana? ¿hay alguna diferencia entre ver a tu novia en sostén delante de su madre, antes o después de firmar el papel, cuando tienes la misma edad que cuando ella llevaba 4 años casada?
¿tanto ha cambiado la vida?
¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿La represión forzó la búsqueda de la libertad ansiada o la nueva realidad hizo que las viejas costumbres no tuvieran sentido?
"Una persona de buena conciencia no acudirá jamás a una piscina mixta"
"Los padres católicos no permitirán jamás a sus hijas semejantes excursiones mixtas"
Hace menos de 50 años se oían cosas como ésta: Escándalo público, por Antonio Royo Marín. [identidades.org]
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