martes, 28 de febrero de 2006

Todo cambia

Probablemente la máxima mas inmutable de la vida sea que todo cambia. Es algo tan evidente pero a la vez tan vertiginioso y violento, que nos hace sentirnos incapaces de asimilar la transformación.

Todo cambia, es fácil decirlo. Todo cambia...

Mientras se dice, el cerebro cree tener consciencia tanto del origen como del destino al que llega tras el cambio. Desde la cuna, a la fatalidad, desde la procedencia, a la casualidad.


Recuerdo un día en el que mi padre y yo cogimos el viejo simca 1000 azul de mi abuelo. Ya rodaban por las calles los renault nueve pero aquel coche seguía rugiendo como lo debió hacer el primer día. Yo no tendría mas de ocho años, estirandome en el asiento para poder ver la carretera. A mi altura solo quedaba aquella vieja radio con el dial rojizo. Poco después fuimos a salir de nuestra calle para entrar en la primera gran calle de mi barrio, aquella de doble sentido. Entonces él se dió cuenta de que algo estaba fallando en los frenos. Ya teníamos medio cuerpo azul en la gran vía. Algo no iba como se suponía que debía de ir. El reflejo inconsciente que da la experiencia le hizo regular con el freno de mano para devolver las cosas a su cauce. Mis grandes ojos no comprendían ni el origen del problema ni la pirueta que nos había llevado a buen puerto, pero sentían la quietud que te da el abrigo de la protección.

En algún momento te encuentras en el asiento derecho de un simca. Probablemente él lo habría sentido en el de un Renault Dofin con mi abuelo. Probablemente me descubriré en algún momento agarrando el freno de mano de algún coche mientras otros grandes ojos miran mi mano con sosiego.

Cuanto dura cada cambio, que bueno es sentirse abrigado.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

al menos la percepción de que todo cambia siempre perdura.

Anónimo dijo...

Que las cosas cambién no es ni bueno, ni malo... simplemente es...

Animo chaval, siempre me dejas con lágrimas en los ojos...

Jour.

Unknown dijo...

Muchas gracias a los dos :-D

Es chungo.

Tenemos miedo a cambiarnos de curro, a cambiar de pais, a romper una pareja...

Tenemos cariño a la gente del curro, a lo familar de nuestro entorno, a la persona en que hemos confiado...

Creo que están directamente relacionados.

Un abrazo a los dos y gracias por estar ahí :-)